II parte
Si continúo a este ritmo, lo mas probable es que existan muchas partes, quizas no tengan coherencia entre si o.. quizas si, da lo mismo en realidad, para mi este es uno de los medios por el cual puedo viajar y.. bueno lo mas importante es que existan personas que viajen con migo.
Primera estación: Coihueco.
La extrema pasividad del lugar queda reflejada a ojos de una santiaguina como yo, desde el mismo instante en se pisa aquel terruño. Al bajar del bus, a eso de las 22:30 aproximadamente, en pleno centro del pueblo, solo es posible distinguir un par de negocios abiertos, una que otra persona pululando por los alrededores del centro y bueno... yo y mis adorados acompañantes (el Coke, el Criss y las Negra). Eso si, y no puedo dejar de mencionar que una de las màximas atracciones del pueblo son las innumerables cantinas que existen. Las hay de todo tipo, pequeñas, grandes, prendidas, apagadas, pobres, ricas... jajaja. de todo.. pero hay un elemento en común.. todas ellas constan de al menos un representante ilustre.. Hombres buscados por la policía, hombres que después de haberlo bebido todo se convierten en excelentes conductores, alguno que otro gay, campesinos "respetables", mi abuelo con parkinson, alguno que otro pariente etc... Este pueblo, aunque pequeño, encierra dentro de sus lindes múltiles historias, cuentos populares y tradiciones, sin embargo, y participando un poco en el rescate de la memoria histórica de nuestro país, Coihueco, y específicamente la "Comisaría de Carabineros de Coihueco" protagonizan un sombrío acontecimiento histórico. Recuerdan ustedes por casualidad el año 1973?? ufff. yo al menos si. Ese año significó, entre otras cosas, el principio del fin de la Democracia, significó además, una pérdida enorme de lo que llamamos "soberanía popular", o sea, el DERECHO y la capacidad de elegir a nuestros propios representantes -elemento por el que se luchó desde la emancipación nacional, o sea desde hace casi dos siglos-. Es un año rupturista, donde Pinochet y sus secuaces avalan a diestra y siniestra, no solo el asesinato, como una herramienta para acallar las voces disidentes sino que además se da el lujo de permitir otra forma de tortura, mucho más sutil, pero que se manifiesta en gloria y majestad en nuestros dias. me refiero básicamente al ingreso capitalismo en todo su esplendor y en su máxima expresión. Se preguntarán ustedes ¿qué tiene que ver Coihueco en todo esto, si es un pueblito pequeño, donde abundan cantinas y reina el ocio?. Bien, Coihueco es un pueblo que se ubica a 27 km. de Chillán rumbo a la cordillera, posee como un atractivo turístico importante un hermoso embalse, una artesanía pobre, basada en objetos de mimbre, tallados en madera de laurel y alguno que otro tejido, concentra un importante número de cantantes criollos que el cantan a la patria, a la vida y al amor (ya tendran el placer de leer algunas de las poéticas letras de una hermosa cantante popular... Emelina.), y como mencioné anteriormente uno de los máximos atractivos del pueblo son sus cantinas, junto con unos taca-taca que hay en la plaza, una fiesta criolla que se hace todos los años, y un poco de música añeja, que suena entre las nueve y diez de la noche, entre otras que no recuerdo. Sin embargo este pueblo también sufrió los desmanes de la dictadura militar, asesinando a dos de sus pobladores. En palabras textuales extraídas del sitio http://www.memoriaviva.com, perteneciente al Proyecto internacional de derechos Humanos -Londres- se expone lo siguiente:
"Miembros de la Comisaría de Carabineros de Coihueco, acompañados por civiles, detuvieron en septiembre de 1973 a varias personas de la localidad, algunas de las cuales están hoy desaparecidas. Según los antecedentes que se poseen, entre las víctimas están el ex regidor Carlos Roberto Montecinos Urra y el obrero campesino José Lorenzo Cofré Obadilla, quienes desaparecieron tras ser detenidos en la mencionada unidad policial. Al ex regidor le dieron muerte en uno de los calabozos del recinto policial, junto a José Lorenzo Cofré, chofer del asentamiento Montaña Bustamante. Luego, ambos cuerpos habrían sido lanzados al río Niblinto, operación en la que habría participado Carlos Villanueva Pino, agricultor. En esta causa están siendo procesado los civiles Carlos Villanueva Pino y Freddy Saldías, y los ex concejales Manuel Cofre y Manuel Quintana, al igual que el mayor (r) de Carabineros Luis Fernando Romo, jefe de la tenencia en esa época(1)".(1) Fuentes de Información: Informe Rettig; Libros:“No hay dolor inútil”y “Informe Gitter: los criminales tienen nombre”; Diarios Primeralinea.cl y La Tercera; Archivo de Memoriaviva.com
Los alcances de la persecusión fueron extensos. Al igual que mi abuela, Carlos Montecinos Urra fue un cantante popular y pastor evangélico su historia, contada por su hijo, la encuentan en http://www.unexpp.cl/home/?cat=8.
por otra parte José Lorenzo Cofré Obadilla, fue dirigente sindical campesino cuyo oficio era de Tractorista del Asentamiento "Montaña Bustamante".
por otra parte José Lorenzo Cofré Obadilla, fue dirigente sindical campesino cuyo oficio era de Tractorista del Asentamiento "Montaña Bustamante".

1 comentarios:
Deve essere una bella storia, peccato che non la capisco tutta. Ciao da Roma. Oreste
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